Qué bonita es la Navidad y más todavía si la vida nos regala un hijo, el mejor regalo que os hayan podido hacer nunca. Sin embargo, también es época de reuniones familiares, de cenas, de preparativos… Pero ¿qué hay de la madre y del bebé? Ambos se están adaptando a un cambio importante en su vida y su cuerpo también, por lo que lo más importante para ellos es la tranquilidad durante las primeras semanas.
Por eso, quizás te planteas si es mejor que las celebraciones se realicen en tu casa, para no tener que desplazar ni a la mamá ni al bebé o quizás en casa de un familiar. Aunque a primera vista te de pereza moverte, te aconsejamos que la celebración se realice en casa ajena por una razón muy sencilla: podréis retiraros cuando os sintáis cansados sin necesidad de que el resto de la familia se vaya a casa.
En cuanto a la rutina de tu bebé, debe ser la misma que en cualquier otra fecha, sobre todo si nace en estas fechas, cuando su adaptación a la vida exterior está empezando y será vital respetar los horarios y cuidados. Así, deberéis respetar sus horas de ducha, alimentación y sueño, aunque podéis dormirlo en el cuco en lugar de la cuna si estáis de celebración. En el caso de que algún familiar fume, intenta mantener al bebé en otra habitación para que no respire el humo del tabaco. Además, usa esta habitación para darle el pecho o biberón cuando lo necesite y para dejarle allí mientras duerme, donde pueda disfrutar de plena tranquilidad. En este caso te irá bien llevarte los aparatos que permiten escuchar si el bebé llora.
Recuerda preparalo todo y a casa de tus familiares a celebrar la Navidad.

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