Comer carne de conejo durante el embarazo permite conseguir una gran cantidad de nutrientes, pocas calorías y poca grasa. Exactamente, este tipo de carne, da una aportación de 130 kcal por cada 100 gramos y tan sólo una aportación de grasa de 5,33 gramos por cada 100.
Además de estas propiedades, la carne de conejo se recomienda durante el embarazo por tener una alta densidad nutricional además de un buen alto valor biológico.
Otra de las ventajas que ofrece la carne de conejo está relacionada con el desarrollo del feto debido a los micronutrientes que contiene. Una ración de carne de 150 gramos es capaz de cubrir la cantidad diaria recomendada para mujeres embarazadasde vitamina B12. También se da una aportación del 2% de la cantidad diaria recomendada de ácido fólico -esencial durante el embarazo-, un 2% de yodo, un 4,3% de hierro, un 1,2% de la cantidad diaria recomendada de calcio y un 3,5% de zinc.
Aquí no acaban los efectos positivos de la carne de conejo para las embarazadas. Además de todo lo enumerado, falta decir que es fácil de digerir, algo muy importante cuando se padecen náuseas y esencial para evitar molestias -sobre todo hacia el final del embarazo, cuando el feto ejerce presión sobre el estómago-.
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