La aerofagia es el aumento de aire en el aparato digestivo, que provoca una cantidad excesiva de gas en este lugar provocando dolores intestinales.
Al tomar el biberón o mamar, el bebé traga aire obligatoriamente, lo que puede causarle molestias si no los expulsa, produciendo dolores abdominales intensos y generando tensión en el bebé (lo que provoca el llanto). Todos estos síntomas se van aliviando según se expulsan los gases.
Hay medicación disponible para aliviar los gases, aunque se duda de su eficacia en los niños, puesto que suelen estar dirigidos a la producción de gas por bacterias intestinales y no por la aerofagia, es decir, por la ingestión de aire. Por tanto, existen algunas recomendaciones que pueden servir para evitar que se acumulen los aires:
- Amamantarlo o darle el biberón de forma pausada ((no más de 10 minutos en cada pecho).
- Colocarlo en posición vertical durante la toma, ligeramente inclinado hacia atrás y hacia la izquierda.
- Darle palmaditas en la espalda e incorporárlo para que expulse el aire periódicamente. De esta manera, también se alimentará de forma más lenta, lo que le ayudará a ingerir menos aire.
- Dar masajes en la barriga, manteniéndolo en posición sentada.
Los bebés que suelen ser más proclives a padecer de aerofagia son los que comen con ansia o los que sufren cólicos del lactante.